27.1.11

Erasmus


El año erasmus deja huellas en muchísimos aspectos de la vida de todos los suertudos que hemos vivido ese tipo de experiencia, no importa dónde. Huellas muy distintas en forma de recuerdos únicos,  personas increíbles o anécdotas emocionantes, pero también por qué no decirlo huella en forma de falta de memoria o de entrenamiento para estudiar, incluso en forma de pereza casi permanente o todo lo contrario de hiperactividad por querer mantener esa línea erasmusera de "no parar", y es que ese desequilibrio, esa vida anti-monotonía, ahora tan anhelada, tiene que pasar algún tipo de factura. Hay algunos que ya se atreven a afirmar "la erasmus me quitó un año de vida mínimo", y es que no falta nada de razón. Pero seguro que dejaríamos que nos quitase dos o tres si hiciera falta con total de vivirlo. En cualquier caso, no me cansaré de decir a cualquiera que me pregunte que creo que todas las personas deberían irse de erasmus, al menos, una vez en la vida :) Ahí dejo un vídeo de uno de tantos viajes. Y como diría mi roquerita y haciendo honor a una de las entradas de su blog: NOSTALGIAZO. 

2 comentarios:

  1. ¡Estupendo blog el tuyo, Bea! Disfruto leyéndolo, la verdad, aunque lo actualices cada mucho. ;-)
    ¡Desde Finlandia inmerso en una Erasmus, un abrazo!

    Saúl

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  2. Y nunca dejaremos de sentir el nostalgiado de las cosas bonitas de la vida.

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