17.4.10

Querer y deber

¿Merece la pena hacer lo que debemos hacer, lo que es correcto y está bien, un número de veces tan grande que se nos olvide que lo realmente importante es hacer aquello que queremos hacer?

9.4.10

Pasitos

Se me ocurrió comparar el momento en que un padre o una madre enseñan a su hijito o su hijita a montar en bicicleta con el “trabajo” que hacen o que deben hacer a lo largo de la niñez, la adolescencia e incluso la madurez. Qué suerte poder aprender a llevarla gracias a ellos y que estén ahí para enseñarnos a mantener el equilibrio, para animarnos y que consigamos el valor necesario para montarla sin esas ruedecitas engañosas, para ayudarnos a creer en nosotros mismos y en que podemos “volar” solos, y por supuesto para levantarnos si nos caemos y consolarnos con la típica frase “no pasa nada, lo estás haciendo muy bien, tienes que caerte para aprender, pero no pasa nada”. Es un tema trivial, quizás sin importancia o incluso totalmente indiferente para muchos...pero para mí representa a la perfección las lecciones, la aportación de valores y principios y, a lo sumo, todo lo que aprendemos de ellos. Su preocupación por que aprendamos bien a hacerlo solos ya que no podrán sujetarnos eternamente , es la misma preocupación que tienen en la vida en general, concienciados con que algún día faltarán y para el cuál quieren estar seguros de que ya seremos nosotros mismos capaces de enseñar, recordando todo lo aprendido. Cómo los pájaros enseñan a volar a sus crías, en cierto modo sus consejos, palabras de aliento, riñas etc son la manera de convertirnos en grandes personas, capaces de todo para cuando ya no “vuelen” a nuestro lado.


6.4.10


Las circunstancias de cada uno son aleatoriamente buenas o malas sin saber por qué. Sin embargo aun teniéndolo todo, siendo conscientes que tenemos todo para ser felices, a veces gastamos el tiempo centrando nuestra atencion en pequeñas cositas que no nos agradan...y nos atrevemos a llamarlas problemas. ¿Si tenemos todo para ser felices? ¿Por qué no siempre lo somos?

3.4.10

Y no sé




El rayito de luz que necesito en estos días tan nublados nunca asoma entre estos tremendos nubarrones, y lo necesito, quiero que me ilumine aunque sea unos segundos para poder poner en orden todo lo que me rodea...la oscuridad no me permite hacerlo, no me permite ver donde está cada cosa y poder colocarla adecuadamente, es tan difícil tener que depender de una ínfima intuición, y a la vez, es tan fácil equivocarse...

El silencio

¿Por qué considerar incómodo al silencio? ¡Es injusto! Es preferible un agradable silencio a tiempo que una absurda sucesión de palabras. Si te sientes bien con alguien, simplemente estando, sin que explote en tu interior esa necesidad imperiosa de hablar, de matar el silencio, es porque no es necesario. Qué paradójico que sólo ocurra con las personas con las que tienes plena confianza, con aquellas con las que estás realmente a gusto y cuando nos topamos con aquél vecino extraño no podamos evitar mencionar o preguntar qué día hace hoy.