1.5.11


Cállate, no digas nada... indicaré con mi dedo en tus labios. No rompas este silencio, no estropees el momento. Mírame, a través de tus ojos puedo saber lo que dices, lo que piensas, lo que sientes. No digas nada, no hace falta. No es solo la expresión de tus ojos, sino también la forma de mirarme... tan valiosa en sí misma porque nunca antes me habían observado así. No digas nada, permanece así, mirándome como yo lo hago...